Resumen rápido: antes de ir al dentista, no ayunes salvo que te lo hayan indicado, no suspendas medicamentos por tu cuenta, no ocultes enfermedades o alergias y no tomes antibióticos sin prescripción. También conviene evitar llegar después de haber consumido alcohol o tabaco y no cepillarte de forma agresiva justo antes de la cita. Si vas a recibir sedación, una cirugía o un tratamiento especial, sigue siempre las instrucciones específicas de la clínica, porque pueden ser diferentes a las de una consulta dental convencional.
Prepararse para una visita al dentista suele ser bastante sencillo, pero existen algunos errores que pueden dificultar la consulta o incluso afectar a la seguridad de determinados tratamientos.
Muchas personas creen, por ejemplo, que deben acudir en ayunas, suspender ciertos medicamentos o tomar un antibiótico antes de una extracción. En la mayoría de los casos no debería hacerse nada de esto sin indicación profesional.
Estas son las principales cosas que conviene evitar antes de acudir al dentista.
1. No vayas en ayunas salvo que te lo hayan indicado
Para una revisión, una limpieza, un empaste o muchos tratamientos realizados únicamente con anestesia local, normalmente no es necesario acudir en ayunas.
De hecho, si la cita es larga, llegar después de muchas horas sin comer puede hacer que te sientas débil, mareado o incómodo.
En una consulta dental habitual puedes comer normalmente, aunque puede ser recomendable evitar una comida excesivamente abundante inmediatamente antes del tratamiento.
Sin embargo, existe una excepción importante: si vas a recibir determinados tipos de sedación o anestesia, las instrucciones sobre comida y bebida pueden cambiar.
Por ejemplo, algunos procedimientos con sedación intravenosa requieren restricciones específicas de alimentación antes de la cita. En cambio, determinados protocolos de sedación inhalatoria permiten comer y beber y recomiendan una comida ligera previamente.
Por eso, la regla correcta es sencilla:
No ayunes por iniciativa propia. Sigue exactamente las instrucciones que te haya dado el equipo que realizará el tratamiento.
2. No suspendas tus medicamentos por tu cuenta
Este es uno de los errores que puede tener mayores consecuencias.
Si tomas medicación de forma habitual, no deberías dejar de tomarla simplemente porque vas a acudir al dentista.
Esto es especialmente importante en pacientes que utilizan:
- anticoagulantes;
- antiagregantes;
- medicación para la tensión arterial;
- tratamientos para enfermedades cardiovasculares;
- medicación para diabetes;
- corticoides;
- tratamientos para enfermedades crónicas.
En algunos procedimientos puede ser necesario adaptar la medicación, el horario o tomar determinadas precauciones, pero esa decisión debe realizarla el profesional correspondiente.
Las guías clínicas sobre pacientes que toman anticoagulantes y antiagregantes indican que muchos tratamientos odontológicos pueden realizarse sin suspender estos medicamentos. Interrumpirlos innecesariamente puede aumentar otros riesgos para la salud.
Si tomas anticoagulantes, antiagregantes o cualquier medicación importante, informa al dentista y deja que valore cómo proceder.
3. No ocultes los medicamentos que estás tomando
Aunque no suspendas tu medicación, otro error sería no comunicarla al odontólogo.
Antes de determinados tratamientos, el dentista necesita conocer qué medicamentos utilizas porque algunos pueden:
- aumentar el riesgo de sangrado;
- interactuar con otros medicamentos;
- modificar la respuesta a determinados tratamientos;
- influir en la planificación de una cirugía;
- hacer necesarias precauciones adicionales.
Si tomas varios medicamentos y no recuerdas sus nombres, puedes llevar una lista o incluso una fotografía de las cajas.
También debes informar si has empezado recientemente un tratamiento nuevo.
4. No ocultes enfermedades, alergias o antecedentes médicos
El dentista no solo necesita conocer el estado de tus dientes. Algunos aspectos de tu salud general pueden ser relevantes antes de realizar un procedimiento odontológico.
Debes comunicar si tienes o has tenido, entre otras situaciones:
- alergias a medicamentos;
- problemas de coagulación;
- enfermedades cardiovasculares;
- diabetes;
- problemas respiratorios;
- enfermedades renales o hepáticas;
- determinados tratamientos contra la osteoporosis;
- cirugías recientes;
- reacciones anteriores a anestésicos o medicamentos;
- embarazo o posibilidad de embarazo cuando sea relevante para las pruebas o tratamientos previstos.
Esta información puede modificar la planificación del tratamiento o los medicamentos que el odontólogo decida utilizar.
No pienses que un dato médico «no tiene nada que ver con los dientes». Es mejor comentarlo y que el profesional determine si es relevante.
5. No tomes antibióticos por tu cuenta antes de la cita
Si tienes dolor de muelas, inflamación o sospechas que existe una infección, puede parecer lógico empezar a tomar algún antibiótico que tengas en casa.
Pero no deberías automedicarte con antibióticos antes de acudir al dentista.
Los antibióticos no son necesarios para todos los dolores dentales ni sustituyen el tratamiento que elimina la causa del problema.
Además, utilizar un antibiótico inadecuado, una dosis incorrecta o interrumpir el tratamiento prematuramente puede provocar efectos adversos y contribuir a la resistencia bacteriana.
El Consejo General de Dentistas de España señala que los antimicrobianos deben utilizarse únicamente cuando existe una indicación clínica clara y como complemento del tratamiento odontológico cuando sea necesario.
Si tienes dolor o inflamación, explica los síntomas al dentista y deja que valore si realmente necesitas antibióticos.
6. No uses antibióticos que te sobraron de otra ocasión
Relacionado con lo anterior, tampoco deberías utilizar antibióticos que hayan quedado de un tratamiento anterior.
Aunque el problema parezca similar, una infección dental puede necesitar:
- otro medicamento;
- otra dosis;
- otra duración del tratamiento;
- o directamente no necesitar antibióticos.
Además, muchas infecciones de origen dental requieren tratar físicamente la causa, por ejemplo mediante drenaje, endodoncia, tratamiento periodontal o extracción cuando esté indicada.
Tomar antibióticos sin solucionar el origen del problema puede hacer que los síntomas mejoren temporalmente sin que la causa haya desaparecido.
7. No bebas alcohol antes de ir al dentista
Es mejor evitar el consumo de alcohol antes de la cita.
El alcohol puede interferir con determinados medicamentos y sedantes, alterar tu percepción y dificultar la valoración clínica.
Además, si vas a realizarte una cirugía o procedimiento que necesite medicación, el equipo debe poder valorar tu estado con normalidad.
Si has consumido una cantidad importante de alcohol antes de acudir, informa a la clínica antes de iniciar el tratamiento.
En algunos casos puede ser más seguro posponer un procedimiento no urgente.
8. No fumes justo antes de la cita
Si eres fumador, conviene evitar fumar inmediatamente antes de acudir al dentista.
El tabaco puede irritar las mucosas y afecta negativamente a la salud de las encías y de los tejidos de la boca.
Además, si vas a someterte a una extracción, cirugía periodontal o colocación de implantes, probablemente recibirás instrucciones específicas sobre el consumo de tabaco antes y especialmente después del procedimiento.
El tabaquismo está asociado a una peor salud periodontal y puede afectar a los procesos de cicatrización, por lo que es importante informar al odontólogo sobre cuánto fumas habitualmente.
9. No te cepilles los dientes de forma agresiva justo antes de ir
Es una buena idea acudir con la boca limpia, pero no necesitas realizar una limpieza extraordinariamente intensa antes de la cita.
Puedes cepillarte los dientes normalmente y utilizar tu sistema habitual de higiene interdental.
Lo que no conviene es cepillarte con demasiada fuerza intentando eliminar en unos minutos placa o sarro acumulado durante meses.
Un cepillado excesivamente agresivo puede irritar las encías y provocar sangrado.
Cepíllate como lo haces habitualmente; el dentista necesita observar el estado real de tu boca.
10. No intentes ocultar el mal aliento con productos irritantes
No necesitas utilizar grandes cantidades de colutorio, alcohol, productos caseros o sustancias fuertes antes de acudir a consulta.
El mal aliento puede tener diferentes causas y también puede aportar información durante la exploración.
Los colutorios pueden ser útiles en determinados pacientes, pero no sustituyen el cepillado ni la higiene interdental y no todos son necesarios para todas las personas.
Si habitualmente tienes mal aliento, es mejor comentarlo con el odontólogo en lugar de intentar ocultarlo antes de la consulta.
11. No tomes calmantes únicamente para esconder el dolor si es tu primera valoración
Si tienes dolor importante, puedes necesitar un analgésico mientras consigues atención odontológica, pero no es recomendable automedicarte de manera indiscriminada.
Si ya has tomado algún medicamento para el dolor antes de acudir, simplemente informa al dentista:
- qué medicamento has tomado;
- qué cantidad;
- a qué hora;
- si ha reducido el dolor.
Esta información puede ayudar a comprender mejor la evolución de los síntomas y evitar duplicidades con otros medicamentos que pudieran prescribirse.
Si padeces enfermedades, tomas otros medicamentos o tienes dudas sobre qué analgésico puedes utilizar, consulta previamente a un profesional sanitario.
12. No llegues sin saber qué medicamentos o tratamientos médicos utilizas
Especialmente antes de una primera visita o de un procedimiento quirúrgico, es útil llevar preparada cierta información.
Puede ser recomendable tener a mano:
- lista de medicamentos;
- alergias conocidas;
- informes médicos relevantes;
- radiografías dentales recientes si las tienes;
- información sobre cirugías o tratamientos médicos importantes.
Esto evita tener que recordar toda la información durante la consulta y facilita una valoración más completa.
13. No llegues tarde si tienes un tratamiento programado
Una revisión puede ser relativamente breve, pero otros tratamientos necesitan disponer del tiempo suficiente para realizarse correctamente.
Llegar con retraso puede provocar que:
- la consulta tenga que reorganizarse;
- no exista tiempo suficiente para realizar todo el procedimiento;
- sea necesario reprogramar una parte del tratamiento.
Si es tu primera visita, puede ser conveniente llegar unos minutos antes porque quizá tengas que completar información sobre tu salud o autorizar determinada documentación.
14. No tengas miedo de decir que estás nervioso
Muchas personas intentan ocultar que sienten ansiedad antes de ir al dentista.
Pero informar al equipo puede ayudar.
Si sabes que las consultas dentales te generan mucho miedo, dilo al pedir la cita o antes de comenzar el tratamiento.
El odontólogo puede:
- explicarte el procedimiento con mayor detalle;
- realizar pausas;
- acordar una señal para detener temporalmente el tratamiento;
- valorar diferentes métodos para controlar la ansiedad;
- estudiar si determinados tipos de sedación están indicados.
El Consejo General de Dentistas reconoce diferentes técnicas de sedación odontológica y señala que antes de utilizarlas deben valorarse aspectos como la historia médica, alergias y medicación del paciente.
¿Se puede comer antes de ir al dentista?
En una consulta dental convencional, normalmente sí.
Si únicamente vas a realizar una revisión, limpieza, empaste u otro procedimiento con anestesia local, no suele ser necesario dejar de comer.
Puede resultar más cómodo hacer una comida normal o ligera y evitar alimentos excesivamente pesados inmediatamente antes de una cita larga.
La excepción son determinados procedimientos con sedación o anestesia para los que el profesional puede darte instrucciones específicas sobre ayuno.
Cuando hayas recibido instrucciones concretas de la clínica, esas indicaciones siempre tienen prioridad sobre cualquier recomendación general.
¿Hay que cepillarse los dientes antes de ir al dentista?
Sí, puedes cepillarte con normalidad antes de acudir.
No necesitas hacer nada especial ni realizar un cepillado especialmente fuerte.
Si vas al dentista después de comer y tienes posibilidad de cepillarte, hacerlo puede resultar más cómodo tanto para ti como para el profesional.
Pero si no puedes hacerlo, tampoco deberías cancelar una cita por ese motivo.
¿Puedo tomar café antes de ir al dentista?
En una consulta rutinaria, tomar café no suele impedir el tratamiento.
Sin embargo, si eres una persona muy nerviosa, una gran cantidad de cafeína puede aumentar la sensación de ansiedad, temblor o palpitaciones.
Además, si vas a recibir sedación, debes seguir las instrucciones concretas que te haya facilitado la clínica respecto a alimentos y bebidas.
¿Qué pasa si estoy tomando anticoagulantes?
No suspendas el tratamiento por tu cuenta.
Muchos procedimientos odontológicos pueden realizarse manteniendo la medicación anticoagulante o antiagregante, utilizando medidas específicas para controlar el sangrado.
Sin embargo, la estrategia depende del medicamento, la dosis, el procedimiento que se va a realizar y las características del paciente.
Por eso debes informar al odontólogo con antelación del medicamento exacto que utilizas.
Si fuera necesario modificar alguna dosis, el profesional te indicará cómo proceder o consultará con el médico responsable de tu tratamiento cuando corresponda.
¿Qué debo hacer antes de una extracción o un implante?
Antes de una cirugía dental pueden existir instrucciones adicionales.
Dependiendo del procedimiento y de tu situación médica, pueden indicarte aspectos relacionados con:
- comida y bebida;
- medicación habitual;
- antibióticos cuando estén clínicamente indicados;
- higiene oral;
- tabaco;
- acompañamiento si vas a recibir sedación;
- organización del regreso a casa.
No existe una única preparación válida para todas las cirugías.
La mejor recomendación es seguir las instrucciones preoperatorias específicas que te dé el odontólogo.
¿Qué debería hacer antes de ir al dentista?
Además de saber qué evitar, hay algunas cosas sencillas que pueden facilitar la consulta:
- cepíllate los dientes normalmente;
- lleva tu lista de medicamentos si utilizas varios;
- informa de enfermedades y alergias;
- lleva pruebas o informes dentales recientes si pueden ser relevantes;
- anota tus dudas si tienes varias preguntas;
- llega con unos minutos de margen;
- explica claramente qué síntomas tienes y desde cuándo.
Si vas a realizar un procedimiento concreto, pregunta previamente a la clínica si necesitas alguna preparación especial.
Elegir una clínica que te explique qué hacer antes del tratamiento
Una buena atención odontológica no consiste únicamente en realizar correctamente el procedimiento. También implica que el paciente sepa cómo prepararse y qué cuidados tendrá que seguir después.
Antes de una extracción, cirugía, implante o tratamiento que necesite sedación, la clínica debería explicarte claramente las instrucciones específicas para tu caso.
Y si estás comparando dentistas baratos, no valores únicamente el precio anunciado. Comprueba también que exista un diagnóstico previo, que te atienda un profesional colegiado, que entiendas qué tratamiento necesitas y que recibas instrucciones claras antes y después del procedimiento.
Ahorrar en costes innecesarios puede tener sentido; ahorrar eliminando aspectos importantes para la seguridad y el tratamiento, no.
Preguntas frecuentes sobre qué no hacer antes de ir al dentista
¿Debo ir en ayunas al dentista?
No para una consulta dental convencional, salvo que el profesional te haya dado instrucciones específicas. Determinados procedimientos con sedación o anestesia pueden requerir pautas diferentes sobre comida y bebida.
¿Puedo tomar mis medicamentos habituales antes de la cita?
En general no debes suspender medicamentos prescritos por tu cuenta. Informa al dentista sobre todo lo que tomas y sigue las indicaciones que te dé el profesional responsable.
¿Puedo tomar antibióticos antes de ir al dentista?
Solo si han sido prescritos específicamente para tu situación. Los antibióticos no son necesarios para todos los problemas dentales y no deben utilizarse como sustituto de un diagnóstico y del tratamiento de la causa.
¿Puedo beber alcohol antes de la cita?
Es recomendable evitarlo. El alcohol puede interferir con medicamentos, sedantes y con la valoración de tu estado. Si has bebido una cantidad importante, informa al equipo antes de realizar un procedimiento.
¿Tengo que cepillarme justo antes de entrar?
No es obligatorio, aunque puedes realizar tu higiene habitual. No necesitas cepillarte de manera agresiva ni intentar eliminar por tu cuenta sarro o placa acumulada antes de la exploración.
¿Puedo fumar antes de una extracción?
Conviene evitar fumar y comunicar al odontólogo tu consumo habitual de tabaco. Si vas a realizarte una extracción, implante o cirugía, sigue especialmente las instrucciones que te den sobre fumar antes y después del procedimiento.
¿Qué hago si tengo mucho miedo antes de ir al dentista?
Díselo al equipo antes de empezar. Conocer tu nivel de ansiedad permite adaptar la comunicación, realizar pausas y valorar estrategias adicionales cuando sean necesarias.
Fuentes consultadas
- Consejo General de Dentistas de España – Información clínica sobre anestesia local y sedación en odontología.
- Consejo General de Dentistas de España – Guía del uso de antimicrobianos en Odontología.
- Consejo General de Dentistas de España – Uso adecuado de antibióticos en odontología.
- Guy’s and St Thomas’ NHS Foundation Trust – Preparación para tratamiento dental con sedación inhalatoria.
- Scottish Dental Clinical Effectiveness Programme (SDCEP) – Manejo odontológico de pacientes que toman anticoagulantes o antiagregantes.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye las indicaciones específicas de tu odontólogo ni la valoración individual de tu estado de salud. Si vas a recibir sedación, anestesia o una intervención quirúrgica, sigue siempre las instrucciones preoperatorias proporcionadas por el equipo que realizará el tratamiento.